viernes, 29 de mayo de 2009


Una cosa es que te vean hermosa, y otra que te sientan hermosa, que te amen de verdad.
La gente ve lo que quiere ver, y no le interesa si es real o no. Se quedan con su mirada, con su prejuicio. Si te ven como una histérica, van a tratarte como una histérica, aunque en realidad quizás estés confundida. La mirada de los otros puede ser muy cruel a veces, y muy ciega.
La mirada de los demás es todo, y los otros no te ven a vos, ven lo que piensan de vos.
La mirada de los otros tiene sonido, voces, susurros. No se puede escapar a lo que ven de nosotros.
Todo se trata de cómo nos ven y como vemos a los demás. Quedamos atrapados en esa mirada, inmóviles, fijados en lo que creemos que vemos, confiando más en nuestro prejuicio que en nuestros ojos.
Dicen que la primera impresión es la que cuenta, pero también que lo esencial es invisible a los ojos.
¿Cuándo me van a sacar esos ojos de encima y van a ver lo que realmente soy?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Siempre me confundo con la palabra reaccionario. A mí me suena a alguien que reacciona, que se rebela a algo. Pero significa exactamente lo contrario. Un reaccionario es alguien que quiere que nada cambie. Ante un hecho injusto, doloroso, todos reaccionamos de diferente manera. Algunos reaccionan sin pensar. Otros reaccionan de una forma inesperada. El ser humano es impredecible, nunca se sabe para dónde puede disparar. Una reacción en una respuesta a la acción. Ante una situación hay tantas reacciones como personas, y una misma persona incluso puede reaccionar de distinta manera ante la misma situación. Hay reacciones que sorprenden.
Reaccionarios o revolucionarios. Da lo mismo, lo importante es el cambio, que no se detiene.
Todo cambia, permanentemente. Podemos mantenernos sin reacción mucho tiempo pero siempre llega el momento de la revolución. Cuando empezó la revolución no se puede detener con nada. La revolución es una reacción, una reacción hacia algo injusto. Algunos se resisten al cambio, hasta que el cambio es irresistible y es imposible no reaccionar, no dejarse llevar por esa revolución que nos cambia la vida radicalmente.
Acción, reacción… así avanza el mundo, así cambia la vida.
El reaccionario, dicen, le teme a los cambios. El revolucionario quiere cambiar el orden de las cosas, del mundo que siente injusto.
Yo creo que uno no puede convivir sin el otro. Para que la historia avance alguien tiene que proponer el cambio, y alguien oponerse. De esa puja vital surge el cambio, los retrocesos y los avances.
El revolucionario de hoy es el reaccionario de mañana.
Algunos apuestan al cambio. Otros le temen tanto que intentan frenarlo, y si es posible… matarlo.

1 año tenés ya - te amo Viejita (:

viernes, 15 de mayo de 2009

IN VI ER NO



Porqe si no es con vos, no es con nadie.